La gloria llegó con Slumdog Millionaire y sus ocho Oscar, pero cuando se apagan los focos y el glamour desaparece, sólo quedan la miseria y la dura realidad de la vida en los arrabales de Bombay: El padre de Rubina Ali, estrella de la cinta de Danny Boyle, ha intentado venderla por 220.000 euros.
La noticia, destapada por un equipo de reporteros encubiertos del periódico británico 'News of the world', ha conmocionado a la sociedad británica, aunque este tipo de transacciones comerciales con seres humanos es un hecho tristemente frecuente en la India, un país con más de 1.200 millones de habitantes donde la pobreza azuza al ingenio, pero también al bolsillo.
Rafiq Qureshi ha intentado vender por 224.700 euros a la niña.
El periódico británico dijo haber sido informado por un contacto en la ciudad de Bombay que conoce a la familia de la actriz, de tan sólo nueve años de edad, de que su padre la había puesto en adopción al mejor postor. Según esta misma fuente, la familia de Rubina está "furiosa" por el hecho de que sus condiciones de vida no hayan mejorado con el éxito de la película de Boyle.
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